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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Altair y Deneb


   Altair y Deneb. Dos estrellas. Dos constelaciones unidas a través de ellas.

   Cuando menos lo esperas. Casi sin quererlo ocurre. Llega y te sorprende. Y que raro te sientes cuando ves que puedes tener la felicidad tan cerca, no parece real. Sientes un poco de miedo, pero a la vez ganas de acercarte más a ella. 

    Hay que cambiar el chip y ser un poco más optimista. Si Altair se ha cruzado de esta manera sólo puedo aprovechar la oportunidad. Que pase lo que tenga que pasar. Si hay que llorar se llorará, pero mientras acariciaré la vía láctea de su mano, sin poder evitar sonreir y sentirme flotando allá arriba.



 

martes, 14 de mayo de 2013

Tiempo






Tiempo... de que reconozcas tus errores.
Tiempo... que te di y desperdiciaste.
Tiempo... que se te ha acabado.
Tiempo... para pensar solo en mi.
Tiempo... para alejarme.
Tiempo... para olvidarme.
Tiempo... de ser valiente.
Tiempo... para recuperar mi dignidad.
Tiempo... que te haga madurar.
Tiempo... para planificar nuevos retos.
Tiempo... que pondrá a cada uno en su lugar.
Tiempo... que me dará la razón.

martes, 4 de diciembre de 2012

Apuestas perdidas

¿Hemos hecho una apuesta? ¿Hemos apostado lo que yo creo que hemos apostado? ¿Para qué?

Ah, vale, si, lo entiendo... No es de hombre reconocer que te fastidia que estas últimas semanas no seas mi prioridad, que esté poniendo mis ojos más allá de ti y que me comporte como tú mismo lo haces. Es más masculino hacer esta apuesta. Y menos mal que aún no sabes con quién he pasado esas tardes. Tan iguales y tan diferentes. Si fuera más fácil, si no tuviera tantas dudas y opiniones de tanta gente ya me hubiese lanzado al vacío. 

Al fin y al cabo lo que ahora tenemos tu y yo es lo mejor que podemos tener. Somos confidentes, aunque no te dé nombres, y esperar algo más es hacerme daño, tanto si llega como si no. Sé que no soy una más, lo has reconocido cuando te he demostrado que no voy a esperar, pero ahora no sé si quiero seguir más allá. Aunque reconozco que tengo miedo de perder tu amistad si esto que va naciendo por otro lado llega a algún sitio más allá del parque. 

Por ahora ya sabes lo que hay y no sé si eso es lo que ha provocado que estrechemos las manos en una apuesta que ya doy por perdida.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Triángulos de cuatro lados


No me arrepiento, y tras haber repetido, menos sentido tiene arrepentirse. Sin embargo, ese nudo en el estómago me hace pensar que lo he hecho mal. No tengo a nadie a quien dar explicaciones, pero he faltado a una de las reglas de la amistad. Me siento mal viendo que alguien aún alberga esperanzas y no poder hacer nada. Pero, ¿cómo le hago ver que debe olvidar? ¿Cómo lo hago sin explicarle lo que sé, sin explicar cómo me he enterado?
Sólo me queda esperar, seguir actuando como una espectadora más y a la vez intentar arroparla y abrirle los ojos intendando hacerle el menos daño posible.

A pesar de esa mancha de culpa me siento bien, despertando, nadando en un terreno que hacía tiempo tenía abandonado, volviendo a sentirme viva y capaz. Olvidando las inseguridades y alimentando mi subterránea autoestima.

Pero ahí sigue el eje principal, a pesar de lo que ha pasado estos últimos días. Pensé que me ayudaría a hacerme más fácil el camino de retirada, pero sigues estando muy presente. Sigo prefiriendo estar sentada frente tuyo, en silencio, tan sólo con el murmullo de la tele de fondo mientras te veo descansar. Sonrío cuando me preguntas quién es, cuando me interrogas y me aconsejas y te ofreces para defenderme de quien pretenda hacerme daño. Y en el fondo creo que deberías defenderme de ti mismo.

Me siguen afectando tus problemas. No puedo evitar preocuparme cuando te veo como hoy, cuando aprietas la mandíbula y tu sonrisa no aparece, cuando tu mente te controla de esa manera. No he pasado por nada igual, no puedo ponerme en tu lugar y me cuesta ayudarte. Pero te escucho, intento entenderte y te tiendo la mano. Y pienso que me gustaría ser yo parte del problema, que esto que he hecho sea una de esas cosas que se te han venido encima. Un minuto después lo dices y es la única broma que haces en toda la tarde. 

Parece que la reacción tuvo lugar en la persona equivocada -.-

 

viernes, 31 de agosto de 2012

I just wanna...



Eso he hecho esta semana... Estoy agotada, pero viva!