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miércoles, 7 de mayo de 2014

¿Crees que puedes entrar y salir de mi vida como si fuese una puta estación de trenes?

 
  Es realmente jodido sentir como te estás acostumbrando a vivir sin esa persona y que casualmente, vuelva a aparecer en tu vida, sin previo aviso, sin un "¿Se puede?" Como si en lugar de tres meses hiciera tres minutos que habló contigo por última vez.
  
  ¿Es arrepentimiento? Yo más bien pienso en egoísmo. No te importa una mierda como pueda sentirme yo, el volver a esperar, el dar un gran salto atrás, volver a pasar noches sin dormir y no conseguir irme a la cama sin derramar de nuevo gotas de sal.

    De verdad que por más vueltas que le doy no te entiendo. Te contradices con tu silencio y yo sigo siendo la misma idiota que espera ese mensaje. Contando días, contando horas para luego hacerme la misma pregunta una y otra vez, ¿para qué?
  
   Me canso, en serio. Si quieres entrar entra, si te quieres ir lárgate de una vez, pero no te quedes en la puerta, por favor.

domingo, 9 de febrero de 2014

Y mientras?



Necesito escribir sobre esto, a ver si así consigo poner algo en claro y tomar una decisión, pero me parece imposible. Las frases se me agolpan y quieren salir todas a la vez, sin sentido ni relación entre ellas, casi a la misma velocidad de vértigo a la que fluyen tantas preguntas en mi cabeza.

Tres días ya dándole vueltas y pensando cuál es la mejor solución para esto. Y ¿cuál es el resultado? Que no tengo ni idea. Tome la decisión que tome sé que me quedan unos meses duros por delante y que nada será igual. El tiempo se nos acaba. Y mientras, ¿qué hacemos?

Duele saber que tengo que despedirme de ti, pero más duele no saber cuándo hacerlo. ¿Ahora? ¿Dejar esto aquí? Quedan dos, tres o a lo sumo cuatro meses para que te vayas. ¿Dejarlo en ese momento? ¿Qué hacemos? Creo que aún no me ha dado tiempo de asimilar lo que implica tomar esta decisión.

¿Puedo estar estos meses sin verte, sabiendo que estás a 20 minutos de mi? ¿Preguntándome cada libranza si estarás aquí o allá? ¿Puedo ir por esa zona sin buscarte inconscientemente en cada azul, en cada uniforme negro? ¿Y si cuando tenga que entrar en abril te encuentro allí? 

Y si continuamos esto sé que cada rato que pase contigo lo voy a tachar de la lista de ratos que nos quedan. No va a ser uno más, sino uno menos. Será difícil no venirme abajo cada vez que salga por esa puerta, cada vez que te diga "hasta otro día", porque un día tendré que decirte "adiós". Pero tampoco sé si soy capaz de renunciar a esos ratitos de felicidad que me das...





Maldito CGM!

 

viernes, 31 de enero de 2014

El lugar donde viene a morir


Nos conocimos hace casi 5 meses, cuando menos lo esperaba y tal vez cuando más lo necesitaba. Yo, de blanco, esperaba amarillas, pero antes llegaron azules y con ellas tu, de negro. Una noche que al recordarla, aún con la vista turbia, me saca sonrisas.
 

Después vinieron las ganas, las risas, los planes, las fotos que nunca fueron pero que sirvieron de excusa, las noches de series en el sofá, las primeras veces... Y como consecuencia, los sentimientos.
 

4 meses después volvimos a coincidir en aquel lugar. Otra vez yo de blanco y tu de negro, pero ya sabiendo lo que hay debajo de nuestros uniformes. Y quizás sabiendo lo que hay incluso más adentro. Esta vez en lugar de intercambiar teléfonos intercambiamos miradas, gestos, complicidad y el último recuerdo que tengo de tu boca. Pero esta vez ¿qué vino después? Sólo kilómetros y motivos que más bien se pueden llamar excusas. No sé donde se fueron las ganas, los planes y aquello que empezaba a salir bien.

Hoy, a menos de una semana de que se cumpla un mes de esa segunda vez, pienso que probablemente haya sido la última. Qué cosas tiene la vida! ¿Y si el final ha sido ése? El mismo lugar, los mismos uniformes, las mismas circunstancias que en el principio.
Como si hubiésemos venido a morir en el mismo lugar donde nacimos...


viernes, 6 de septiembre de 2013

Septiembre de nuevo


     
       No puedo dormir. Llevo casi una hora en la cama y no paro de dar vueltas. Será septiembre, que con cada dia me ha dejado una mala noticia, un problema, una decepción, o será que tengo los pies frios. Me levanto con el resplandor de la mesilla de noche y 40 minutos después regreso del balcón, descalza, en camiseta y pantalón corto, despeinada por la brisa y no solo con los pies helados. 

         Hay cosas que siguen igual, gente que sin quererlo te saca una sonrisa cuando más lo necesitas. Una sonrisa cálida que me ayuda a conciliar el sueño...

lunes, 25 de marzo de 2013

Asistolia








    Se acabó. Dos puntos de vista, mucho egoísmo, reproches, desconfianza, sentimiento de culpabilidad. Ahora a enterrarlo. No dolería tanto si con ello no enterrase también ESO que siento...

Yo no voy a caer en tu juego, no eres víctima de nada ni de nadie, sólo de ti mismo. Espero que los demás tampoco caigan cuando quieras buscar en ellos la responsabilidad de lo que ha pasado...

viernes, 22 de marzo de 2013

AESP

Actividad Eléctrica Sin Pulso (ritmo no desfibrilable)

Sin pulso, sin fuerzas... Agotada.

Hace varios días me dijiste que cuidara lo que tenía, que lo valorara y voy a aplicarlo. Voy a cuidar la poca confianza en mi misma que tengo. Aunque tenga que tomar decisiones que me partan por la mitad. 
Ahora creo que eres tu el que no cuida lo que tiene. No creo que tenga que pagar tan caro ese error (o lo que tu me has hecho ver como un error) que cometí, no necesito que me lo reproches una vez más. Tantos planes, tantas cosas en mente me parece imposible que sólo por eso se vayan a la basura. Cada vez me convenzo más de que sólo es una excusa, para tapar otras tantas cosas y hacer que sea yo la que me sienta culpable de que esto haya entrado en este coma irreversible. 

Rabia, impotencia, vergüenza. Dolor. Tantas cosas que dejé de lado, tantas personas que alejé de m i y al final para nada. Y es que en este momento de lucidez ni yo misma entiendo cómo he sido capaz de justificarte en tantas ocasiones, echándome la culpa a mi misma y sintiéndome cada vez más inferior. Todo lo que aprendí lo olvidé por ti. En algún momento dejé de ser yo para intentar convertirme en lo que tu deseabas, pero me doy cuenta de que no merece la pena. No puedo fingir quién no soy. Es cierto que hay algunas cosas que debo cambiar. Es algo que he aprendido, pero lo haré por mi misma, no por nadie. 

En el fondo me da pena, porque tu tampoco eres quién quieres ser y viendo el camino que llevas difícil lo tienes. Deja de pensar un poco en ti, dale importancia a las cosas que verdaderamente la tienen y no pidas nunca aquello que no estés dispuesto a dar. Esa ilusión que tienes, que por muchos momentos me la contagiaste y pensé que era posible, que pronto llegaría, veo que se aleja de ti, igual que lo hago yo.

Lo peor de todo es que es imposible olvidar los buenos momentos, aquellos en los que fui feliz como hacía mucho tiempo, o quizás nunca lo había sido. Al igual que es imposible borrar lo que siento por ti tan rápido como me gustaría. 

martes, 8 de enero de 2013

Stand by


Hoy no hay fuerzas, 24 horas en las que lo único que hecho por mi es respirar...
Me duele, me agota esto. Ya no tengo fuerzas ni para llorar. Sólo me repito una y mil veces que no vale la pena, que jamás confiará en mi, que yo jamás podré confiar ciegamente en él. Pero no me hago caso ni a mi misma. Me siento culpable de esto, de que las cosas puedan terminar así, sólo por comentarios que ni siquiera son ciertos. Y sé que soy yo la que debería tomar la decisión, porque intuyo que las cosas con ella no son como él las pinta y ya tuve suficiente una vez. Sin embargo aquí estoy, esperando esa oportunidad de vernos y hablarle, intentar que por lo menos no podamos reprocharnos nada el día de mañana. Y poner punto final si es lo que debemos hacer.



jueves, 29 de noviembre de 2012

Saliendo de Guatemala



No le entiendo... Si él es el segundo plato, ¿qué soy yo? El postre? Las migas que quedan en la mesa cuando todos han comido?  La cuenta atrás creo que la voy a empezar yo también. No merece la pena arriesgarme tanto

lunes, 29 de octubre de 2012

Y puede ir a peor

Al final mira como acaba el día. Con una rabia y un cabreo monumental. Y eso que la tarde empezó dándome una sorpresa, poder volver a trabajar aquí, en nuestro lugar. Pero no, falsa alarma y yo de nuevo a unos kilómetros. Vale, me convenzo de que no pasa nada y que será una tarde igual que otras.

Pero no, me adelantas y lo veo venir de frente, freno, grito y me quedo temblando por lo que pudo haber pasado, a ti, a nuestra amarilla. Mala señal. 

Y exactamente, a partir de ahí todo a peor. Esa carta que firmas, que es un paso para ti, pero que te alejará de mi. ¿Cuándo? ¿Cuánto tiempo me queda? Me agobio, sé que cada vez tengo menos tiempo, que nuestras tardes se acabarán antes de que pueda darme cuenta. No quiero. Esto no va a ser lo mismo sin ti. Yo no voy a ser la misma.

Tengo que empezar a reaccionar. Te espero a la salida y mientras llegas recibo otra noticia. Esa guardia que llevo semanas esperando no es para mi, con lo que los planes de cena y de disfrutar el saliente contigo se van por el desagüe. Y lo peor es quién va a hacerla... Ella, no podía ser otra, no hay más gente, no. Y lo sabía, sabía que yo quería esa guardia. Ya veo que puedo ir despidiéndome de todos los contratos de esta zona porque me lo va a poner difícil. Con esta rabia sólo deseo que esa mañana de saliente nuestra amarilla esté bien lejos. 

Se hace la hora y llegas, pero la rabia me consume las fuerzas y no soy capaz de cruzar contigo más que tonterías. La compañía tampoco lo permite y casi que lo agradezco, porque sé que si estamos solos voy a reventar y tendría mucho que explicar. 

Como era poco llego a casa, repaso mail, redes... y ahí estás, ahí está. Ya sé que muchas veces sufrimos más por lo que creemos que pasa que por lo que en realidad sucede, pero tanta casualidad me toca un poco la moral. Y para rematar, me ignoras. ¿Qué pasa? ¿Hoy es uno de esos días que te importo una mierda? 

Mañana será otro día, pero sé que puede ir a peor. Quiero estar aquí ese dia, aunque signifique no tener trabajo. Quiero jugar mis cartas. Quiero que hablemos, que aclaremos o que termine más liada de lo que ya estoy. Pero es que no me queda tiempo...

jueves, 6 de septiembre de 2012

Buenos días, por última vez

07:58 - Buenos días por última vez neno. Ya no me volveré a cruzar contigo hasta no sé cuando y se me derrama una lágrima. A ella la seguiré viendo unos días más, pero no me dirá nada especial. Casi un mes sintiendo que 20 no está completa.

Quiero estar rendida y muriéndome por el mismo motivo que tu lo estás hoy... Pero no, me muero por no haber sido yo y porque hoy nos despediremos y pasará Septiembre sin traer lo que un día prometió.  Me das las gracias y me sacas una sonrisa cuando me llamas amor, aunque sé que hoy es sólo una palabra, sin contenido. 

Pero voy cambiando, me abrazo al fallo y me pongo pequeñas metas para hacerlo más llevadero. ¿9, 16, 25 días? No lo sé, pero sólo pido que pasen rápido y que recuerdes que estoy aquí.

 

lunes, 20 de agosto de 2012

Y para despedir...

Dos entradas el mismo día, si, pero no podía irme sin dejar constancia de la despedida que he tenido hoy. Llámalo casualidad, destino, magia, tontería...

No era un buen día hoy, aún no lo es, pero todas os habéis cruzado en mi tarde. En apenas media hora todas me habéis sacado una sonrisa y sé que cuando vuelva nos volveremos a encontrar. 

10 haciendo la compra para la noche que está por venir, 11 en plena acción, 20 ya en reposo y 80 bajo una buena ducha. 

Son seis días que os voy a echar de menos, a unas más que a otras, a unos más que a otros. Y tú, tu tienes mis lágrimas en los bolsillos

Dudas infinitas



No dejes que todo esto quede en nada


 Dudas infinitas... ¿Lo estoy? ¿A qué juegas? ¿Y ella?

miércoles, 4 de julio de 2012

Ley de la rabia


∑ Rcn = E Er + Rx  = F

Según las leyes de la física, la energía ni se crea ni se destruye sólo se transforma.
 
Rabia contenida, rabia de días, de semanas. Rabia que se suma y genera en mí una energía. Positiva o negativa, según la ocasión. 
Pero he aprendido a transformarla en energía útil, o por lo menos lo intento. Debo aprovechar esa energía para obtener fuerza, sacar de donde no tengo para seguir adelante y cumplir mis objetivos. No quiero gastar ni una milésima de esa energía en llorar, porque no tiene sentido, no te lo mereces. Parece que ahora no me necesitas. Retumban en mi cabeza las palabras que me decías sobre ella hace unos meses. ¿A quíen se le va la pinza ahora? 13 días para comprobarlo... 

Pero seguiré adelante, con mi Objetivo Principal en la mente y el resto un poco más cerca. Y entonces estaré a la altura